Debida a Freud, nacido en 1856, y fallecido en 1939. Pero lo extraño es que éste no presta atención al fenómeno criminal. No se centró en pacientes delincuentes sino en individuos de la clase media austriaca que atendía en su consulta. Fueron otros los que la utilizaron, en concreto, la explicación psicoanalítica del delito, la cual surge en los años treinta. Se fundamenta en que a través del psicoanálisis se pueden desvelar las ocultas motivaciones del delincuente, el cual siempre tiene una motivación, escondida en el subconsciente. Los principales postulados del psicoanálisis de Freud fueron:
Determinismo biológico. Idea que comenzó a tenerse muy en cuenta a partir de la Escuela Positiva Italiana, y se parte de la premisa de que los sujetos están determinados biologicamente a actuar de una forma u otra.
Importancia del instinto sexual: fase oral, anal, fálica, latencia y genital. Una de las cuestiones que marcan el pensamiento de Freud es la del comportamiento sexual. La fase oral se produciría en los recién nacidos y comprendería el primer año de vida. Esta relacionada con el gusto, la boca, ya que todo lo que encuentran los menores se lo llevan a la boca. Toda pasa por la boca, es su fuente de contacto con el mundo; La fase anal se daría durante el 2º y 3º año de la persona, el placer sexual de la persona se encuentra en el ano, y el placer se conseguiría al expulsar excrementos. En ella, el sujeto aprende a controlar el esfínter, es una pauta de autocontrol. La fase fálica se encuentra en el 4º y 5º año de edad, en esta edad el menor comienza a descubrir sus genitales, empieza a tocarlos y sentir placer al hacerlo, a partir de la micción el niño consigue placer. La fase de latencia se produciría a partir de los 6 años, en la cual la lívido se oculta, permanece estancada, ese placer sexual no se exterioriza, sino que aparece dormido. Por último, la fase genital, la cual aparece a partir de los 13 años, el periodo de latencia desaparece y la livido resurge. El individuo empieza a poder tener relaciones. Comienza a poder tener orgasmos.
Composición de la personalidad por tres niveles: ello, yo y super-yo. Para este, el ello manifestaria los impulsos instintivos que tiene la persona, como el impulso sexual. El yo lo conformarían los deseos de la persona. Finalmente, el super-yo estaría conformado por las restricciones sociales, el miedo a la sanción, la culpa, etc. El super-yo va a intentar detener y parar a los dos anteriores. Según este pensamiento, el delito se generaría cuando el inconsciente saliera al exterior, si el super-yo no controlara a los otros debido a una debilidad.
Otra idea relacionada es la del complejo de Edipo (o Electra). Efecto criminógeno ya que al no ser superado genera un complejo de culpa cuyo componente autopunitivo lo lleva a delinquir- buscar la sanción-.
Las relaciones entre personalidad y delincuencia serían que la delincuencia es el síntoma de conflictos internos de la personalidad que se hallan en el nivel inconsciente de la mente provocados por una ausencia o debilidad del super-yo. Tales son una enfermedad, la cual si no es tratada provocará un empeoramiento progresivo. Cada vez desarrollara comportamiento criminales más relevantes.
En cuanto al delito, es el surgimiento de la realidad del inconsciente -ideas y sentimientos reprimidos- que se presenta como comportamiento simbólico surgido por la no superación de las fases de desarrollo de la personalidad (oral, anal, fálica, latencia y genital) y, por ello, las disfunciones producidas en esa fase explicarían el delito. Por ejemplo, un individuo anclado en fase oral cometería delitos de injurias, calumnias (…). En la etapa anal, el sujeto cometería delitos patrimoniales. La facilidad con la que el ladrón gasta el botín de su delito se equipara al placer que el niño obtiene al defecar. En la etapa fálica serían los delitos sexuales, ya que no son capaces de orientar su capacidad sexual a la reproducción sino al placer propio.
Esta es la interpretación de la teoría del psicoanálisis que se hace por los autores posteriores, pero no es actual. Las modernas orientaciones psicoanalíticas explican el delito no como resultado de conflictos intrapsíquicos sino como consecuencia de una defectuosa interiorización por parte del individuo de las normas sociales. De ahí la importancia de los procesos de socialización.
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